Estudio de caso 2:
EFVM® A través de pruebas Sobrecarga

Una planta potabilizadora de agua, situada en Lorton, Virginia, estaba por finalizar la colocación de una tapa de 7897 m² (85 000 pies cuadrados), que cubriría un tanque de almacenamiento de agua potable.

Durante este proceso, se descubrió que se filtraba agua subterránea hacia adentro del tanque. El tanque ya estaba a dos pies y medio por debajo del suelo, por lo que el contratista habría tenido que gastar más de 1 millón de dólares para localizar y reparar las fisuras, sin tener ninguna garantía de haber detectado todas las fisuras. Se contactó a ILD® con la esperanza de que la prueba EFVM® localizara las fisuras de una manera más económica y oportuna.

Dado que el cable vector no se colocó antes de verter el suelo, el técnico de ILD® tuvo que entrecruzar un cable provisional por el suelo alrededor del área de la tapa. Gracias a que el suelo se comportaba como conductor, las lecturas de la prueba EFVM® eran muy precisas y el técnico de ILD® pudo localizar varias fisuras. Una vez detectadas las fisuras, el técnico de ILD® colocó banderas numeradas para permitir la excavación del suelo y la posterior reparación de la membrana. El contratista efectuó las reparaciones y las zonas se reexaminaron para confirmar la estanqueidad. Desde que se hizo la prueba de ILD®, el tanque de agua dulce no ha presentado ningún tipo de contaminación por agua subterránea.